martes, 13 de diciembre de 2011

De metodologías, amistad y contratos de software

Bien, quien lo diría que hoy encontraría inspiración para escribir este tema que tanto tiempo lleva guardado en mi cabeza, y es que como ustedes saben, a mi me gusta hablar de ingeniería de software, experiencias y de todas esas situaciones "humanas" alrededor del tema y que finalmente terminan por impactar la calidad el software.

Yo diría que hoy quiero hablar de otro de esos temas éticos (no juzgables) que ocurren en esto de hacer software, y bueno ni soy experta ni es un tema que atañe solo a la industria de software, solo tengo el sentimiento a flor de piel para hablar de sus consecuencias.

Voy a contar a modo de historia, cada uno de los recuerdos que tengo en mi memoria, ...

Había una vez... nah, no sé ni que decir, veamos...

Otra vez estábamos ahí, frente a un bug de esos que lo dejan a uno pensando como demonios pasó,

¿Cómo pudo llegar algo así a producción? Después de horas de buscar la el problema, la razón fue un error de un desarrollador, una decisión de esas típicas que se tomaban, por darles un ejemplo, tan simple como dar una longitud fija a un vector, cosa que finalmente limitaría el proceso de negocio.

¿Quien le dijo que lo hiciera? ¿Donde está escrito?... la defensa, nadie, tampoco nadie dijo que "no podía hacerlo"... se dio una gran discusión, en el barrullo se escuchaban frases como: ¡Siempre es lo mismo!, ¿Por que no llamamos otro proveedor? ¡No podemos seguir así!, yo guardaba silencio en realidad en ese momento no tenia mucho que opinar.

Después de bastante tiempo perdido la conclusión fue, que nosotros teníamos la culpa, aunque no entendía bien por qué teníamos la culpa de que un programador tuviese malas practicas y asumiera cosas que no se le habían dicho, pero la conclusión era que nosotros teníamos que corregir la forma en que hacíamos las solicitudes para proteger a los desarrolladores de sus "errores conocidos".

El jefe dijo: ustedes ya saben como son, ya saben que cosas siempre hacen mal, entonces, escriban las cosas que no deberían hacer, para que esto no vuelva a suceder, "nosotros somos los responsables del negocio". El ambiente se notaba sombrío y en desacuerdo pero la reunión finalizó. Al salir alguien me susurró:

- Esto nunca va a cambiar, son amigos.
- ¿Amigos? ¿Quienes? - pregunté
- Los proveedores son amigos del jefe

Ese día fue la primera vez que entendí todo, entendí mil razones acerca de por qué no sucedía nada, cada repetida vez que algo mal salía y era culpa de una mala práctica por parte de algún proveedor, así que vamos al post.

El mundo de las influencias en un planeta árido, no comprensible en todas las ocasiones, a hoy yo no sé si por amistad uno termina negociando su ética o simplemente haciéndose el de la vista gorda.

Solo es un punto para concluir una vez más como hacer software es menos mágico y más humano, desde no ser capaz de solicitar calidad por lo que pagas por que a ti mismo te parece poco, sacrificar la arquitectura de un proyecto por años solo por dejarlo en manos de uno de tus amigos, hasta poner en peligro un escenario de negocio, son cosas de las que no se tiene conciencia hasta que no genera un problema real y que es observado por gente externa. Eso de pagar poco me resulta todo un dolor de cabeza, de modo que si un proveedor acepta un contrato en que la tarifa es baja, yo debo aceptar que haga un mal trabajo? Por Dios! Y en premio que hacemos? Les pagamos más? Será que así se van a corregir los vicios de fondo de sus programadores?

La calidad de software tiene un matiz más que no está en estándares ni libros, y tiene que ver con quien es el que elige cuales personas estarán a cargo de tus proyectos, cómo después de extensos procesos de selección solo quedan quien alguien quiere que quede en un lugar.

Que ser amigo de alguien no significa hacerlo mal, es cierto, como tampoco lo es que por elegir un amigo para realizar un trabajo se tenga que disminuir la exigencia sobre los productos y procesos realizados, y no hacer ni el intento de encontrar otras opciones.

¿A que costo se cede la salud de un negocio solo por ofrecer un contrato de software al proveedor equivocado?

Este post suena muy sentido pero no es más que un vago recuerdo, lástima verlo repetidamente en tantas personas e instituciones.
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