miércoles, 10 de agosto de 2011

Sobre las ideas y los errores en eso de emprender

Hace algún tiempo discutía con un amigo sobre su teoría de cometer errores para poder aprender, mi punto se centraba en que si bien el aprendizaje de los errores genera conocimiento y experiencia, buscar el error como estrategia no me resulta una actitud ni mucho menos correcta, si bien sigo pensando a hoy lo mismo, sobre el hecho de trabajar en pro de no equivocarse y de hacer las cosas lo mejor posible, el día de ayer aprendí gracias a @Ruta_N y su Workshop de Medios Convergentes y Móvil, algo que evidentemente replantea mi concepto sobre "el perfeccionismo".

Tres de los conferencistas nos compartieron sus experiencias: @betancur (Mi profe, de quien soy fan #1), @hugo_pardo y @rabble. Si bien sus consejos estaban enfocados a la industria del software, las ideas son aplicables al emprendimiento en general.

Entre sus historias e ideas, lo que me dejó bastante pensativa fue el ver la cantidad de aprendizaje que han tenido de lo que no ha salido "tan bien" y el nivel de satisfacción que sienten con sus experiencias vividas. Muchos de nosotros soñamos con tener la gran idea, trabajar por ella y ser exitosos, creo que pocos imaginamos el escenario de cometer un gran error antes de alcanzar esa idea exitosa.
Cuando no conocemos las historias detrás de éxitos como Twitter, Flickr o Groupon, ideas que no fueron concebidas inicialmente como lo que son actualmente, si no que derivan de encontrar en otra idea que no salió tan bien aquello que tenia valor, necesariamente te cuestiona.

No intento decir que hay que dejar de soñar con que las cosas salgan bien, pero si que algunos de nosotros (hablo en especial por mí) deberíamos darnos más amenudo esa oportunidad del riesgo y de fallar, de perder, de volver a empezar, de usar la experiencia del error para alcanzar cosas mayores, de no desistir, de intentar cosas nuevas, rutas diferentes para alcanzar las cosas que queremos.

Por otro lado en el sin fin de ideas que nos dejaron en la mente a los participantes, nos recordaron un concepto que si bien es una idea clara para muchos en áreas como el Marketing, no lo es tanto para otras profesiones, en las cuales esa necesidad de tener el gran logro e implementar una idea hasta que luzca como la soñamos, se vuelve una constante, ese concepto es el Mínimo Producto Viable. Este concepto consiste en trabajar por implementar nuestra idea por etapas y lograr exponerla al público objetivo en un punto donde generando satisfacción a una necesidad, o bien creándola, e invirtiendo un esfuerzo y tiempo mucho menor del que costaría implementar la idea completa, podamos llegar a ese mercado donde nuestra idea puede generarnos desde retroalimentación, hasta ingresos iniciales, e irla creciendo en una constante exploración de aquello que busca la gente que se vincula o consume el producto final de nuestra idea, sea lo que este sea.

Algunas de sus historias de hecho se centraron en contarnos como, dedicaron tanto tiempo a construir una idea, que cuando ya se vió lista y cuidadosamente construida para salir al mercado, otro evento inesperado ocurrió, dejando tanto trabajo y dedicación sin efecto, situación que podría haber sido diferente o bien que habría generado mayor rentabilidad de no haber esperado por generar la idea perfecta, si no por explotarla desde el inicio cuando evidentemente era viable.

Siempre he insistido en la necesidad de aprender de personas como ellos, en escuchar aquellos que ya han recorrido ciertos caminos, y minimamente evitarse ciertos pasos de lo que no ha salido bien, eso no garantiza el éxito, ni tampoco garantiza que puedas evitar repetir los mismos errores, pero definitivamente aprender de las experiencias de otros es absolutamente necesario, tanto como lo es aprender de los errores propios.

Les comparto la grabación de la conferencia de @betancur


“He encontrado que siempre aprendo más de mis errores que de mis éxitos. Si no estas cometiendo errores es porque no te estas arriesgando lo suficiente”. John Sculley.
Publicar un comentario